Credo del Movimiento Defensores de la Fe Cristiana, Inc. de Puerto Rico
PREÁMBULO
Nosotros, los miembros del Movimiento Defensores de la Fe Cristiana, Inc., movidos por la convicción de que la voluntad de Jesucristo es que los creyentes en él estén unidos eficazmente en amor,
esforzándose por la expansión de su Reino, y consientes de que este Movimiento ha crecido notablemente, nos hemos organizado con el siguiente Credo:
CREDO
Verdades Fundamentales
1- El Dios Único, Verdadero y Eterno
Creemos en un Dios único, verdadero y eterno que se ha revelado a sí mismo como “Yo soy el que soy” (Éxodo 3:14, Deuteronomio 6:4) de excelencia propia desde la eternidad; que personifica los
principios de asociación y relación de la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), de un carácter y armonía tan perfectos que constituyen un solo Dios (Génesis 1:26; Mateo 3: 16-17; Mateo 28:19;
Marcos 12:29, 2 Corintios 13: 14, 1ra. de Juan 5:7, Apocalipsis 1:8).
2- La Creación
Creemos que la existencia de todas las cosas visibles e invisibles obedecen a la obra creadora de Dios, según lo establecen las Escrituras, (Génesis. 1:1, 1:31, 2:2; Job 38:4-6; Salmo 19:1; Salmo
24:1, Hebreos 11:3; 2 Pedro 3:5).
3- El Hombre
Creemos que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, sin pecado en perfecta comunión con su Creador. Fue revestido de atributos de santidad, sabiduría, justicia y libre albedrío.
(Génesis 1:26-28; Salmo 8:3-8; Marcos 10:6; Hechos 17:26).
4. La Caída y la Redención del Hombre
Creemos que el hombre cayó por transgresión, por decisión propia y voluntaria; y su única esperanza de redención reside en la aceptación del plan redentor provisto por Dios en la promesa de
nuestro Señor Jesucristo, (Génesis 3:15; Juan 3: 14-18; Romanos 3:23-26; Romanos 5:1-2; Romanos 10:9-10).
5. Salvación
Creemos que el hombre es salvo por gracia mediante el sacrificio de Cristo en la Cruz del Calvario (Efesios 2:8); justificado por la fe en Cristo ( Romanos 5:1), y herederos de una vida eterna,
conforme a la promesa de Dios ( Juan 3:16; Tito 3:7). La salvación obtenida al creer en Cristo es inmediata ( Lucas 19:9; Juan 5:24) es indispensable permanecer en Él para conservarla ( Mateo
24:13; Hebreos 2:1-3; Hebreos 4:6).
6. Bautismo en Agua
Creemos en la Ordenanza del Bautismo en Agua por inmersión en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, tal como lo enseñan las Sagradas Escrituras ( Mateo 28:19). Al hacerlo así, se
lava el cuerpo en agua como símbolo de un lavamiento interno, mientras el corazón ha sido rociado por la sangre de Cristo ( 1 Pedro 1:2). De esta manera se declara ante el mundo que se ha muerto
al pecado con Jesús, levantándose en novedad de vida (Hechos 10:47; Romanos 6:4; Colosenses 2:12; 1 Pedro 3:21). Debe ser administrado a todos aquellos que creen en el Señor Jesucristo como
Salvador Personal (Marcos 16:16; Hechos 2:38; 8:36-37.)
7. La Cena del Señor
Creemos en la Cena del Señor, según la ordenanza Bíblica, la cual consiste del pan y del jugo de la vid, los cuales simbolizan el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo y que constituye
un recuerdo de su sufrimiento y muerte, y una profecía de su segunda venida ( Mateo 26: 26-29; Marcos 14:22-25; Lucas 22: 13-20; 1 Corintios 11:23-26). Dicho acto debe ser practicado por
los creyentes. Por creyentes debe entenderse el miembro bautizado en agua y en plena comunión con la Iglesia. No se debe participar de la Cena del Señor indignamente. ( 1 Corintios
11:27-32).
8. El Bautismo del Espíritu Santo
Creemos que todos los creyentes tienen la oportunidad de recibir la Promesa del Padre concerniente al bautismo del Espíritu Santo. Es por eso que todo creyente debe esperar y anhelar esta
experiencia. Con el bautismo del Espíritu Santo se recibe poder para vivir una vida santa en su presencia, trabajar en su viña y en su obra en general. Esta experiencia es distinta y
posterior al nuevo nacimiento. Su evidencia externa inicial es hablar en otras lenguas
( Lucas 24:49; Hechos 1:9; 2:4-29; 8:14-17; 10:45-46, 19:1-5).
9. La Santificación
Creemos que es necesario vivir una vida de santidad sin la cual nadie verá al Señor, según nos enseña las Sagradas Escrituras (Hebreos 12:14). Por el poder del Espíritu Santo podemos obedecer al
mandamiento que dice: “ Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios” ( Levítico 19:2 ).
La santificación completa constituye la voluntad de Dios para los creyentes y debe ser procurada diligentemente, caminando en obediencia a su Palabra; es imprescindible para recibir su bendición.
La santificación es el proceso mediante el cual el creyente crece espiritualmente, renunciando a la vida mundana y acercándose a la perfección de la imagen de Cristo, separándose para el servicio
de la causa divina ( Efesios 4:22-24; 1 Tesalonicenses 5:22-24; 1 Pedro 1:15; 1 Juan 2:6).
10. La Iglesia
Creemos que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, la habitación de Dios por medio del Espíritu Santo, con designaciones divinas para el cumplimiento de la Gran Comisión. Todo Creyente lavado con la
sangre de Cristo, nacido de nuevo, constituye parte integral de la Iglesia de Dios ( Efesios 1:22-23; 1 Corintios 12:27).
11. La Gran Comisión
Creemos que hemos sido comisionados por el Señor Jesucristo para continuar su obra, cumpliendo la encomienda de predicar el Evangelio a toda criatura en todo el mundo ( Mateo 28:19; Marcos
16:15-20).
12. Las Sagradas Escrituras
Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios inspirada por Él; la única regla infalible de fe y conducta, superior a la conciencia y a la razón, pero no contraria a éstas. (2 Timoteo 3:15-16; 2
Pedro 1:19-21). La Biblia es su propio intérprete y manifiesta al mundo la realidad divina en toda su amplitud (Juan 5:39). Rechazamos todo artículo de fe que no esté basado en los libros
divinamente inspirados ( 2 Timoteo 3:15-17).
13. La Sanidad Divina
Creemos en la promesa bíblica relativa a la Sanidad Divina, ya que la liberación de las enfermedades está provista en la expiación de Cristo y constituyen un privilegio a toda la humanidad.
La Iglesia recibe autoridad del Señor Jesucristo para sanar enfermos en su nombre, ( Salmos 103:3; Isaías 53:4-5; Marcos 8:16; Marcos 16:18; Santiago 5:14).
14. La Segunda Venida de Cristo
Creemos en el rapto o traslación de la Iglesia, al toque de la final trompeta, cuando los muertos en Cristo resucitarán primero y los creyentes vivos serán transformados para recibir al Señor en
el aire, y así estaremos para siempre con Él. ( 1 Tesalonicenses 4:15-17).
Creemos que la Iglesia no pasará por la Gran Tribulación ( 2 Tesalonicenses 2:1-11; Apocalipsis 3:10; Apocalipsis 4:1).
Creemos en la Segunda manifestación de Cristo en forma corporal y visible y que establecerá su reino milenial sobre la tierra
( Mateo 24:30; Hechos 1:11; Apocalipsis 1:7; Daniel 7:14; 1 Corintios 15:25; Apocalipsis 5:10; 11:15; 20:1-7 ).
Creemos en el juicio final con retribución de vida eterna para los justos y castigo eterno para los impíos ( Daniel 12:2; 2 Pedro 3:13; Apocalipsis 21:1).
